PEATONALIZACION ARBORIZADA
El tema del que les quiero hablar es la peatonalización de nuestra urbe capitalina. La peatonalización en términos prácticos debe conllevar la transformación de toda la ciudad en un ecosistema amigable al tráfico peatonal, donde el trayecto del peatón, no solamente sea aceptable, sino que realmente implique una experiencia de esparcimiento diaria; algo que diariamente anhelemos hacer.
Para que estemos claros, peatonalizar una ciudad no implica solamente la reparación de las aceras actuales, la construcción de nuevas vías peatonales y la adecuación de las existentes. Mucho más allá, una iniciativa municipal en este sentido debe incluir como principal herramienta un plan de zonificación de tráfico peatonal que identifique los sectores por los diferentes niveles de tráfico de peatones y desarrolle las áreas peatonales de conformidad con dicha planificación.
Recordemos que las áreas peatonales no solamente incluyen las aceras, forman parte de estas también las plazas, los parques, los monumentos y las áreas públicas peatonales adyacentes a los centros de comercio.
Por otro lado y siguiendo el hilo del título de esta nota, la peatonalización de la ciudad debe obligatoriamente venir de la mano con un plan organizado de arborización. Es claro para todos nosotros que en ciudades como las nuestras, con temperaturas altas y niveles hostiles de humedad, no es muy agradable caminar más de cuatro cuadras.
Es por esto que de nada nos vale que nuestra Alcaldía solamente se limite a reparar las aceras dañadas y a construir nuevas vías peatonales; es imprescindible que nuestras autoridades municipales implementen una iniciativa de arborización de las vías peatonales, logrando así, a largo plazo, una reducción de las temperaturas (microclimas) en las aceras que hagan más placentero el trayecto del peatón.
Desde un punto de vista socioeconómico estoy seguro que un plan de peatonalización arborizada de la Ciudad de Panamá, coadyuvaría mucho más a elevar la calidad de vida de los panameños que la voraz construcción de nuevas vías vehiculares, ya que, entre otras cosas se desincentivaría el uso de los carros para movilizarnos y se motivaría el flujo de peatones, focalizando y estimulando de esta forma el comercio en los barrios.